• Definir tus metas: Lo primero que debes de hacer es definir las metas de ahorro. Esto debido a que las meta te ayudarán a recordar a dónde quieres llegar, así como te permitirán determinar cómo llegar a dicho lugar. Además, las metas son un buen parámetro para medir cómo vas en tu plan de ahorro. Por ejemplo, no es lo mismo hacer un plan de ahorro con la intención de invertir, irte de vacaciones o hacer un plan de ahorro para madres primerizas con el objetivo de solventar futuros gastos.
  • Ponle fecha a tus metas: Todas buenas metas tienen como característica el tiempo. Es por eso que debes colocarle fecha a tus metas determinando tanto cuándo las vas a lograr como pequeños check points tanto para abonar dinero como para evaluar tu plan.
  • Las aportaciones: Además de poner fechas, también debes de hacer un plan en cuanto a aportaciones se refiere. Determina cuánto es lo que vas a aportar a tus ahorros y cómo lo vas a hacer, así tendrás mucho más posibilidades de llegar a tu meta comparado con ahorrar sin un plan.
  • Crea una cuenta exclusiva para ahorrar: No sirve de nada ahorrar en tu colchón o en una alcancía, lo mejor es hacerlo en una cuenta de banco exclusiva. Esto te permitirá reducir la tentación de tomar tu dinero y gastarlo, además de que te ayudará, por ejemplo, a domiciliar o hacer automático el ahorro.
  • Crea un presupuesto: Por último, crear un presupuesto puede ayudarte a tener un plan de ahorro mucho más preciso. Por ejemplo, destina el 10% de tus ingresos al ahorro, esto puede ir de la mano con el punto 3 ya que puedes entregar dicho 10% al ahorro pero, por ejemplo, todo en la segunda quincena.